lunes, 30 de abril de 2007

¡Me están robando el alma!

Esa es una frase que recuerdo de un capítulo de Los Simpson, cuando el reportero Kent Brockman transmite una nota que en Springfield hay mucha ignorancia.

Esto se puede pensar de algunos pueblos, que de hecho los hay, donde es común pensar que les pueden robar el alma con una foto.

Pero ¿Es esto cierto? ¿Qué es la fotografía? ¿Cómo trabaja una cámara fotográfica?

En varios sitios arqueológicos a los que he ido, y museos, o cobran por pasar una cámara, y hasta eso no permiten tomar fotos con flash, o de plano te prohíben entrar con una, todo esto bajo el argumento de que se desgastan los objetos, me cae que es cierto.

Pues bien, para no seguir divagando les explico lo que muchos ya saben.

En mi texto anterior, comentaba lo referente a los colores, que eran la luz que reflejaban los objetos, mezclada por la cantidad de cada color que cada una refleja y absorbe, y es así, como una cámara, al igual que el ojo humano capta esas frecuencias de luz, en su caso el ser humano las almacena en el cerebro, en cambio las cámaras las almacenan, según sea el caso en una película fotosensible para cámaras análogas o, en un chip llamado CCD (del inglés Charge-Coupled Device, "dispositivo de cargas (eléctricas) interconectadas") para cámaras digitales, en ambos casos, de fotografía y video.

Lo que hacen ambos métodos es recolectar la luz, en ningún momento emiten ningún tipo de rayo destructor ni nada, ni mucho menos roban almas. Algunos dicen que en el caso de equipos electrónicos (digitales) lo que provoca un deterioro es la luz infrarroja de las pantallas de las mismas, lo cuál es totalmente falso, sería tanto como decir que nuestros ojos también dañan lo que ven, o sea.

Un pequeño detalle casi sin importancia, es que, los rayos infrarrojos abundan en la atmósfera, ya que son parte del espectro electromagnético que nos rodea a todos, y deterioran las cosas, pero no lo hacen solas, de hecho son las que menos daños provocan, al tener una longitud de onda más amplia y una frecuencia menor rodean muchas cosas.

Es por eso que las señalizaciones en los altos edificios altos, para que los aviones no choquen con ellos, son de ese color, por la amplitud de la onda tienen menos obstáculos y pueden ser vistas a una mayor distancia que, una luz morada, por ejemplo.

Por esta razón es que suena, y es, totalmente ilógico que no se permita tomar fotos en estos lugares, ya que no estamos provocando daño alguno.

1 comentario:

Omar Piña dijo...

Muy querido Moxel:

Un texto apreciable, por supuesto. Pero me gustaría anotar dos ideas para iniciar una charla:
Uno.- En las ciudades es motivo a risa la noción de "robar el alma" cuando se hace una fotografía en ciertos núcleos rurales. Para los "indios" de México esta noción tiene antecedentes de magia, que están asociados más que a supercherías, a un motivo político de los gobiernos centralistas. Se les adiestró para que evitaran ser captados por miradas extranjeras, con tal que la pobreza, marginación y humillación en la que viven, no fuera vista por el resto del mundo. Así, fue la guerra del hijo de puta gobernante y no la barbarie la que ganó terreno en el sistema de sus mentalidades con respecto a la supuesta modernidad.
Dos.- Se impide usar luces instantáneas (flash) porque la exposición de las obras ante estos "reflejos", más temprano que tarde, carcome la luminosidad de los materiales originales. Si los habitantes de este planeta, en cien años de modernidad, han venido a dar al traste con su entorno, imagina qué sucedería si en las capillas virreinales se permitiera el uso de flash. ¿Y para qué? ¿Para que los turistas enseñen una mala fotografía con tal de mostrar a sus amigos que estuvieron allí? Para eso están los catálogos y las reprografías. Se trata de preservar patrimonios únicos e irrepetibles.
Ya, que es sábado y no estoy dando clases.
Recibe un abrazo fraterno.